salesianos

¡Una experiencia de viaje compartido!

Las metáforas iluminan algunas partes de la realidad y oscurecen otras. Encierran, sin embargo, una excelente potencialidad de explicación.
A pesar de esa oscuridad que pueden proyectar, voy a utilizar una metáfora para representar el desafío en el que estamos inmersos todos nosotros como Comunidad Educativa: el viaje.
Un viaje que realizamos todos juntos en forma comunitaria –alumnos, educadores, familia-  como tripulación que surca mares agitados unas veces y en calma otros. Un viaje que nos llevará a destinos insospechados, con vivencias que no podemos anticipar… una gran aventura por cierto.
A lo largo de nuestra marcha cada uno tiene una función, algo que aportar, riquezas por compartir. Si hay algo que tengo claro es que este viaje no será lo mismo sin tu presencia.
Es el viaje del aprendizaje, de la emoción de lo nuevo. Es el viaje de ir construyéndonos como personas en la interacción con el “otro”, de crecer en la medida que descubro a los demás como hermanos que tienen mucho para aportar, y a los que tengo mucho para dar.Es preciso preguntarse también qué se aprende mientras se está navegando. Sobre geografía, sobre corrientes, sobre navegación, sobre convivencia…
Y en este viaje, más importante que el destino, es el trayecto. Porque para nosotros los procesos son más significativos que los resultados.
El horizonte de nuestro viaje es, pues, siempre alentador. Nos anima saber que estamos en marcha y que el próximo puerto a tocar deparará, sin duda alguna, un cúmulo de vivencias de enriquecimiento y aprendizaje. Pero no nos sentiremos tentados de permanecer mucho tiempo amarrados… la experiencia misma del viaje es el mayor anhelo.
A sumarte a este viaje te estoy invitando, con la audacia de los valientes, con la esperanza cierta de no sabernos solos en nuestro derrotero, pues María Auxiliadora está al timón.
Viajemos juntos entonces…


Mes de Don Bosco